¿Llegamos?

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El partido estaba en la recta final cuando nuestro portero se desvió en un pase largo y la pelota se perdía por banda derecha. Habíamos derrochado una ventaja de varios goles y llegábamos fundidos y empatados. Me dio por ir. Quiero decir que yo jamás hubiera ido a por esa pelota, porque era franca para su defensa. Que jamás hubiera metido la cadera para robársela, y jamás hubiera medido un centro al corazón del área, sin saber si habría alguien de mi equipo.

Pero lo hice, y del punto de penalti emergió la cabeza de un compañero que nos hizo ganar el partido. De aquella aprendí una lección importante. Como toda lección, sólo se aprende cuando es útil, y por pelear hasta por el último balón, nos habíamos llevado el encuentro. Por supuesto en los choques subsiguientes empecé a luchar por cada balón, y fue en vano. No llegó otro gol milagroso, ni otra oportunidad, y con el paso del tiempo empecé a dosificar, que no es más que la ideología física de los vagos, y volví al escepticismo.

Ni fui mejor ni peor jugador por aquella actitud. De hecho, pocas veces me sirvió el aprendizaje, pero una tarde de otoño de hace catorce años, sí funcionó. Y su recuerdo es tan imborrable, que catorce años después, aún me alegro al recordarlo. La calle está ahí. Es el momento de decidir si queremos pelear por ese balón imposible.

Notas del 15M

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-Finalmente parece que el Sindicato Unificado de la Policía es el que pone algo de coherencia en este caos absurdo en el que se ha convertido el centro de Madrid. Huele a primer paso para que algunos de los policías se pasen al lado “indignado”, con frases como “Si las ideas que defienden, merecedoras de respeto y apoyo que traerían el cumplimiento de la Constitución hoy vulnerada y un respeto a la dignidad de las personas hoy ausente, al cambiar algunas pautas corruptas del sistema imperante“, o “Los indignados tienen razón en todo lo que dicen y piden“. El resto del documento no es portada de diarios, está aquí.

-El movimiento 15M ha publicado hoy mismo una respuesta al comunicado. La respuesta pone en la balanza, justamente, creo, la actuación policial y la obediencia a los mandos políticos, como medidas que pesan mucho más que lo que los “indignados” aportan al conflicto.

-Echo de menos la nota de prensa de los comerciantes de Centro, con la cantidad de beneficios que se les habrán disparado con el desalojo de la acampada en Sol. Una acampada que no impedía en tránsito de peatones, como sí hace un despliegue inusitado, desproporcionado y absurdo de policía.

-Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, ABC le paga el sueldo a una redactora que firma una de las mayores aberraciones sobre el barrio en el que vivo, Lavapiés. Según ella, es lo más parecido a una zona de guerra. Una vez más cargan contra el barrio, con un texto plagado de mentiras, exageraciones, incongruencias y simplezas. Sólo lo negativo aparece. Amarillismo y mentira. Como muestra una conclusión a un exaustivo trabajo de investigación: “Lo que sí está claro, porque hay carteles y pasquines pegados en las paredes, es que el «15-M» desarrolla aquí muchas de sus reuniones y «actividades asamblearias»”. Habla de los “indignados” como si se tratara de un grupo terrorista. En definitiva, la señora María Isabel Serrano puja fuerte por el premio a la redactora más sucia y poco profesional del año.

-Mientras tanto España al borde del rescate, como Grecia, Irlanda y Portugal, sólo adelantada a toda velocidad por Italia. Las agencias de calificación ya ponen en el disparadero a Bélgica y Francia. Nadie habla de Malta, pero está a semanas de pedir el rescate, y en el motor económico, Alemania, donde el paro real es de un millón de personas más de las declaradas, uno de cada cuatro niños acuden al colegio sin desayunar.

-Y mientras dinero público a grandes capitales, disminuciones de derechos, la nueva directora del FMI salpicada por un escándalo de su época de ministra de economía de Sarkozy… vamos que, como nos dijeron, el capitalismo parece ser el mejor de los mundo posibles. Por lo menos para ellos.

El cartel

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Queridos activistas de izquierdas:

Paseaba el otro día por la calle, y me topé con uno de vuestros reivindicativos carteles -del tamaño de una octavilla-, en el que destacaba el brillante titular “No podrán pararnos“. No hay como buscar el autorefuerzo entre semejantes para aspirar a ser vulgares. Si me acercaba a un palmo de la pared en la que estaba fijado el pasquín, acertaba a leer la profunda, concreta y emocional frase “Lo queremos todo y mucho más“. Supongo que, de haber tenido un microscopio de la Agencia Nacional de Investigación Microbiológica, hubiera leído el resto del mensaje revolucionario.

Lo de la comunicación para con la izquierda ha pasado de error garrafal a autodestrucción pura y dura. Las grandes empresas detentoras del capital, también tienen peces gordos encargados de decidir qué es lo que quieren trasladar al gran público. Entonces se ponen en contacto con especialistas en comunicación, y les sueltan una amalgama de ideas, más o menos brillantes, más o menos lógicas, y menos que más coherentes entre sí. Es lo que se llama “briefing“. A raíz de esta reunión, los profesionales de la comunicación dotan de forma y valor a un mensaje que pretende ser lo más fiel posible a los dictados de los peces gordos.

Estos especialistas suelen tomar el pulso con asiduidad a la gente, y habitualmente manejan una serie de instrumentos y herramientas para que el mensaje sea lo más efectivo posible con el menor número de exposiciones. Es decir, economizan. Vosotros os presentáis en Sol pidiendo desde la supresión de la Ley D´Hont, hasta meter en la cárcel a los banqueros. Argumentáis que en esta sociedad 2.0 los cambios son muy rápidos, y los políticos muy lentos, y tardáis siete días en ofrecer un decálogo en el que expliquéis a la sociedad qué cojones hacéis con los sacos de dormir en el centro de Madrid.

Os quejáis de que la gente que no sabe hacer la “o” con un canuto os representa en el Congreso, y aparece en la televisión, ante millones de espectadores, cualquier chaval acampado que no sabe hacer la “o” con un canuto, para comunicar los objetivos de las movilizaciones. Desaprovecháis cargas policiales, no trasciende ningún tipo de acción efectista -al margen de las originales protestas, caceroladas, etc…- en los medios que, por otra parte os utilizan hasta el paroxismo. Supongo que estaréis en arduos debates sobre si lapidar o no, a un asambleario que haya dicho “compañeros y compañeras”, en vez de “compañeras y compañeros”. Y ahora me encuentro ese cartel. La Biblia en póster.

Chavales: o necesitáis un buen meneo en cuestión de comunicación política, y social, o es que vais con los malos.

La importancia de un buen guión

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Brutal La Noria el sábado. Brutal. Un ejemplo de búsqueda de la mierda por encima de todas las cosas. Si hace unas semanas pudimos disfrutar de la fábula del muñeco roto con el desparecido Chapis, esta semana se rebuscó en la basura patria para sacar a Poli Díaz. Se trata de un rival muy sencillo para la táctica de Jordi González, periodista que siempre va de “profesional serio que se encuentra por casualidad en un estercolero“, y nos deleita con caras de incredulidad antes los malos modos y las declaraciones fuera de tono de las víctimas.

El púgil compareció, balbuceando sandeces aplaudidas por los sofisticados Matamoros, Jiménez Arnau, y compañía. Lecciones de moralidad barata. Patadas a la ética. Carnaza agradecida por un público ávido de desgracia ajena. Y no va mal servido.

Después pudimos ver un reportaje de investigación ejemplar. El 15m desde dentro. Reportaje con cámara oculta en el que nos contaron sin tapujos el cansancio ante asambleas interminables, y las quejas ante la suciedad de Sol. Me gustaría ver ese tipo de reportajes en un buen puñado de ayuntamientos españoles. Me gustaría que el chavalín que apareció como “encargado de comunicación” del movimiento, hubiera sido profesional, hubiera estado atento al contenido del programa, y hubiera visto el gran reportaje que antecedió a su entrevista, es decir, hubiera sido un buen profesional de la comunicación. Para la redacción de Telecinco: existe una gran diferencia entre decir que “podría haber hasta cucarachas”, y enseñar que hay cucarachas. Pero claro, el público no lo percibe.

Para rematar, debate “plural”en la mesa. La pluralidad significa tener tres periodistas vinculados al PP, y otros tres al PSOE. Seguro que tienen una gran imagen de un movimiento que, lo primero contra lo que atiza son los partidos. El 15m decidió no jugar en la liga de los medios, sin darse cuenta de que eso no es decisión suya. Guardar silencio ya no es un acto de rebeldía, es pelear con las manos atadas. Movimiento deglutido, y carpetazo. Tan germen de un cambio, como el movimiento antiglobalización que se reveló contra el FMI en Seattle, o en Génova. Ni más, ni menos.

Tengo la sensación, que de la observación de los movimientos en las organizaciones de poder, podemos aprender mucho. El movimiento masivo de Seattle (1999), calificado en principio por los medios de “carnaval”, sirvió para alimentar a los medios, que les enterraron bajo la etiqueta de “antisistema”. Perseguían el mismo objetivo que determinada cúpula neocon en el propio FMI: cambiar las políticas económicas. Cada uno en un sentido diferente, claro. Los segundos, conocedores de que las historias han de ser bien tramadas, lograron meter a Strauss-Kahn en la trena, aplaudidos por la masa unánime. A las pocas horas de la detención, hasta la última señora del mercado más recóndito del sur de España, sabía que ese tipo era un mujeriego (juicio popular por la vía rápida, masa indecisa convencida).

En el prime time de Telecinco, o en las más altas esferas, lo importante es el guión y, de momento, el guión siempre sirve a los mismos. Y gira la noria.

Cinco notas de viernes

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-Telefónica eleva el órdago en casi dos mil despidos más de los que prometía el globo sonda que lanzó hace un mes. De esa manera cumplir con la cifra dada en ese globo sonda, será un éxito para los sindicatos que, por cierto, se frotan las manos ante lo que les puede caer.

-Los pseudorepresentantes de los trabajadores están a punto de llegar a un acuerdo con la patronal a toda velocidad. Los implicados en la negociación alucinan con los tiempos en los que se han desbloqueado las negociaciones. Los resultados electorales apremian, ya que de aquí a un año, cuando en PP nos saque de la crisis, huele a flexibilidad. Traducido, significa no renovar los convenios colectivos y abaratar el despido.

-Sarkozy iba pedo. Ayer, en la rueda de prensa del G8. Otra vez. Se presenta pedo ante la prensa que, zalamera o miope, ni lo señaló ayer. Igual impactados por la presencia de Zuckerberg en la cumbre. Lo de la presencia del creador de Facebook en tal evento, es una muestra del aturdimiento político. La velocidad de la realidad supera a la clase dirigente.

-Que el 15m era un circo se sabía desde que disparan, y luego apuntan: protestan, y luego proponen. Se sabía desde que lo que pedían es un poco imposible. Se sabía desde que la izquierda valora positivamente la huida de unas formas a las que considera “vendidas”. Me pregunto qué habría sucedido si en Sol se hubieran plantado tres mil señores con traje y corbata, con un departamento de comunicación ágil, y una dirección inteligente.

-Lo de los indignados ha sido una cuestión de egos y confusión. Un deseo de vivir en tiempos en los que las protestas en la calle lograban cosas. Un revival sesentayochista. Tienen delito los jóvenes, formados pero liados, pero tienen mucho más delito los Enrique Dans (asqueroso apoyo por cambiar el estatus que le permita alcanzar mayor poder), o intelectuales talludos como Enrique Meneses, José Luis Sampedro, o Eduard Punset, que saben lo que pasaría con el movimiento. Trivialización, neutralización de buenas ideas, mal dispuestas sobre el tablero. El peace and love en la postmodernidad, es un mosquito en un parabrisas.

-Igual convenía reflexionar un poco sobre la influencia de la red en la velocidad a la que se cuentan los relatos. Me explico: en una semana un movimiento ultrarevolucionario del copón (spanish revolution, portadas en diarios internacionales) ha quedado reducido a la discusión casposa entre desalojar, o no, para que los comerciantes de la zona recuperen su negociado. En 48 horas Carme Chacón crea un cisma absoluto en su partido. La opinión, la multiplicación de los mensajes la propagación de los influyentes, hace que en dos días el tema se plantea, se debate, se juzga, y la Ministra de Defensa salga llorando a anunciar la renuncia a algo a lo que nunca había anunciado que aspiraba. Cada vez el salto sobre la reflexión es más olímpico. Miedo.