Y la radio es eso

agosto 8, 2011 under massmedia

Hace unos años presenté en la Asociación de Vecinos La Corrala de Lavapiés, un proyecto de radio. Tenía tres objetivos básicos, y uno egoísta:

1- Servir como primer contacto de los alumnos con los medios de comunicación como posibilidad laboral a tener en cuenta. En caso de ser preuniversitarios, o personas con ganas de reorientar su vida laboral, mi experiencia podría ahorrarles batacazos, facilitarles el camino, y seducirles con un mundo muy duro, pero atractivo.

2- Educar el criterio de los alumnos, en tanto que ciudadanos, que compone su visión de las cosas gracias a lo que oyen/leen/ven en los medios. Que sepan interpretar claves, que conozcan entresijos, los porqués de los enfoques, y lo relativo y puesto en cuarentena que ha de estar el contenido que les llega. En plena Sociedad de la Información, lo importante es discernir lo que nos interesa y lo que no, y saber qué canales emplear.

3- Crear un medio que cuente el barrio de Lavapiés como es, si es que es de alguna manera. Desde luego no para contarlo como los medios tradicionales dicen que es: o un parque temático de la multiculturalidad plenamente integrada y flower power, ni un lugar inhóspito donde la delincuencia campa a sus anchas. Los medios tratan mal al barrio, muy mal, y generan una imagen falsa que emborrona lo que es, y que afecta a los que estamos dentro.

La motivación egoísta era soliviantar el mono de radio, que arrastraba desde que entré a hacer guiones en la tele, y me alejé de un medio que me había agotado en seis años. Sobre la radio se ha escrito mucho, sobre cómo hacerla, sobre sus ventajas: inmediatez, cercanía, popularidad, imaginación… pero luego, en la radio, hay una especie de swing que sientes cuando las cosas salen bien. Y es un swing físico, porque el swing es sonido, igual que la radio. Cuando sabes que no vas a optar a un Ondas, pero que todo va saliendo.

Y es lo que ha pasado en estas fiestas. Un grupo de personas raras y heterogéneas, se ensamblan para sacar un producto defendible, con nula experiencia previa. Olvidando la oportunidad de Manuel Osuna, y el empuje de Nieves, y las horas de Tere y Lucía, muertas después de sus jornadas laborales, y de Carlos saliendo con brillo del cascarón, y de Manuel, que me decía “Con lo mal que lo pasamos, y luego suena bien“. Pues eso, Manolo: la radio es eso.

Odios de domingo (pero pocos)

junio 26, 2011 under General

-Odio los domingos en general. Cada vez se suaviza más el odio, pero siempre estará ahí, como una especie de trauma que viene de vuelta. El domingo es un señor vestido con traje gris marengo, que te golpea en la cabeza. Puede producirte depresión, modorra, estupidez, siesta, o todo a la vez, que es lo más habitual.

-Odio la MTV. Es ya definitivo. Programación repleta de adolescentes norteamericanos descerebrados, hablando de marcas de sudaderas, coches con ruedas gigantes, tipos musculados, tatuajes, comida asquerosa… como televisar las conversaciones entre mis compañeras de octavo de EGB. Suenan Greenday eternamente, o grupos que plagian a Greenday, o que los imitan u homenajean, cámaras que se mueven mucho, tipografías supermodernas, como de caja de cereales… Hasta la forma huele. Barbecho.

-Odio a la gente que critica el barrio en el que vivo, Lavapiés. Estoy hasta las pelotas de que miren de reojo, y que sus prejuicios les hagan pensar que este pequeño pueblo en el centro de Madrid, es el Bronx. Sobretodo porque suelen ser personas que viven en barrios periféricos, o esos cementerios adosados que llaman “urbanizaciones”. ¿De qué puto Edén vienes para decirme nada? La vida de las personas se forma por imágenes que componen una especie de mosaico con el que miramos las cosas. La imagen que abre el post, pasó esta mañana. No pasa en todas partes.

-Odio a la gente que dice que no odia. Esos gendarmes de la corrección política, que respetan todo, pero que no lo comparten. Esa gente cuya libertad acaba donde empieza la de los demás. Esa gente que se dedica a cumplir la ley y hacer lo que toca en cada momento. Ahora la juventud loca, luego cierro el chiringuito, luego los niños…, y todo lo acompañan de un plan de estilismo, modelo de coche, y un par de cosas más que les importan en sus putas, grises, y perfectamente prescindibles vidas.

Decálogo final sobre el 15M

mayo 31, 2011 under General, política

1. La gran mayoría del pueblo, del demos, no apoya el movimiento. Por más que consideréis que ese micromundo con ambiente enrarecido y aire reconcentrado, que es Twitter, es el mundo real, no lo es. El mundo real es la señora que espera a las 16:00 a que le pongan “la novela en la uno“, y la pareja de arquitectos cuya mayor preocupación es lo que van a cenar esa noche. La seducción vencerá hasta que el hambre, o la pobreza severa hagan variar las prioridades. Del iPad al pan.

2. Supongamos que una importante entidad bancaria se dispusiera a comunicar un barbaridad, que es una práctica habitual. Emprende dos acciones: la publicitaria, de seducción, y la institucional, legitimación. En la primera se emplea talento comercial, en la segunda formas y símbolos. Comunicar es lo más importante. La izquierda se atrofia siempre con esto y, cuantos más medios tiene a su alcance (ahora las redes sociales) más se les nota el acartonamiento. La importante entidad bancaria, no dejaría que un bedel se pusiera ante una cámara. Sólo un responsable de comunicación. Asesorado, pero experto y que guarde una imagen muy estudiada de lo que se quiere comunicar.

3. Las imágenes perrofláuticas, sin ser la generalidad del movimiento, lo ilustran para los medios, que neutralizan cualquier fuerza de mensaje, y lo encierran en el saco de prejuicios en el que vive la señora de la novela, la pareja de arquitectos, y todos y cada uno de nosotros. Si se quieren resultados, es necesaria disciplina, estudio, marcialidad. Si lo que se quiere es jugar a rebelde, hinchar el ego y follar jipis, enhorabuena.

4. El problema de optar por lo del ego y el amagamiento con chicas y chicos fans de Grateful Dead, es que se está aniquilando la posibilidad de plasmar sobre la arena un debate muy útil y necesario. Han perdido su oportunidad. Han jodido el mensaje por introducirlo con un diávolo, y un taller de juncos tibetanos, clown, o laputaquelosparió. Cada vez las noticias que llegan de las acampadas son más frikis. Desacreditan el mensaje. Si los políticos no les representan, el movimiento 15m no me representa. Han caído en la trampa.

5. La gran mayoría de los ciudadanos son intelectualmente inactivos. Una vez perdonado el eufemismo, comentaré que dado el caso, lo suyo sería aplicar las palabras grandilocuentes exigidas, a la realidad más próxima. Poner metáforas. Ejemplitos. Para que lo entienda el pueblo llano. La derecha lo interpretó a la perfección: molesta a los comerciantes. Se sacaron una estadística del sobaco (que los empresarios perdían el 80% de las ventas), y toda esa masa irreflexiva comprendió, en 30 segundos de noticia, que los chavalitos del 15m debían levantar el campamento.

6. Cuando tú tienes un proyecto, has de presentar un por qué, un cómo lo harás, paso por paso, lo que costará… pequeños detalles que hagan llegar al interlocutor la sensación de que tienes capacidad para llevarlo adelante. No puedes presentarte en Telecinco, a decir que su programación es una mierda. Tienes que ir con un proyecto, y si no lo quieren, tienes que montarlo en otro sitio, y demostrar que la gente no quiere ver Telecinco, que quiere ver tu proyecto.

7. Pensando, llego a la conclusión de que el movimiento 15m (qué ignorante soy, que lo meto todo en el mismo saco, con la de matices que hay dentro) no plantea intervenciones reales y factibles por miedo al fracaso. Por temor a que, de exponerse públicamente y con nitidez, la gente pase olímpicamente de apoyarlo. Preguntemos al español medio por la Ley D´Hont, por ejemplo. Políticos patéticos, tertulianos patéticos y periodistas patéticos, no pueden pertenecer a un país cuyo pueblo sea un oasis renacentista.

8. Ahondando en el miedo, quizá de reconocer que la amplia mayoría del pueblo es relativamente reflexiva, se extrapolara que los cambios han de ser liderados por un grupo de intelectuales. Unos burgueses antidemócratas, por tanto. Problemas con el concepto Democracia Real. Imponerse ante pueblos que, democráticamente, aceptan ser menos demócratas.

9. Desde el movimiento, en asambleas tan vergonzosas como las que viví en mi época de facultad, deciden trasladar las reivindicaciones a los barrios. Desde hace años existe algo parecido, regulado, y que cuenta con presupuestos públicos. Se llaman Asociaciones de Vecinos y, cada vez que me he acercado a la mía, La Corrala, en Lavapiés, han puesto todo a mi disposición para llevar a cabo las propuestas que les he presentado, siempre y cuando yo mismo demostrara ser el primero en esfuerzo e implicación.

10. Parece semánticamente complicado hablar de un movimiento en un campamento. Creo que antes de seguir con la trivialización de cuestiones muy importantes, y antes de desacreditar medidas acompañándolas de otras irrealizables por vías pacíficas (meter a banqueros y empresarios en la cárcel, pedir trabajo, y novi@s más alt@s y guap@s…) el movimiento debe armarse desde abajo y tomar mucha fuerza antes de ser visible. Garantizar un cierto grado de éxito. Cojones.

PD: Vía Felipe Romero os dejo un pequeño estudio. Es el Informe sobre la percepción de la crisis entre los trabajadores del conocimiento http://slidesha.re/mSXsZO Las frases llenas de tacos, que parecen de Samuel L Jackson en Pulp Fiction, son mías.

Más de lo que parece

mayo 11, 2011 under General

Comunidad de Madrid: dícese del lugar en el que se raja durante cuatro años contra Esperanza Aguirre, y luego sale elegida por mayoría absoluta.

-El gobierno de Esperanza Aguirre tiene avanzado el proceso de privatización de la Sanidad Pública, y el trabajo de convicción sociológica muy maduro. Los vecinos de Lavapiés, por ejemplo, contamos con nuestros especialistas en Pontones, un centro que era público, y que ya gestiona la Fundación Jimenez Díaz. Donde había un lugar cutre para lisiados locales, nos encontramos ahora con un centro con las paredes forradas de corcho, pantallas de plasma con publicidad, y máquinas de vending. Las Asociaciones de Vecinos no están demasiado contentos, mirad.

-Algunos de los servicios externalizados ya emiten una factura para el cliente/paciente, que no tiene que pagar, pero que tiene que ver, para que sepa lo que le cuesta al Estado, esto es, a él como contribuyente. Además parece un paso intermedio que nos puede familiarizar con el concepto, y servir como tránsito para, efectivamente, acabar pagando. Por cierto, que el listado de medicamentos de financiación pública es cada vez menor (mirad aquí como la gente empieza a moverse).

-Durante años se han repetido machaconamente algunos argumentos para que consideremos que la Sanidad Pública es pésima, y que los funcionarios son unos vagos multiplicadores de listas de espera. En los medios aparecen casos extremos y puntuales de negligencias médicas. Nos dicen que la gestión pública desaprovecha recursos y no es rentable. Obviamente no aparece el 99% de casos de éxito (lo de que la noticia es que el niño que muerde al perro), y se pasan por alto operaciones de cirujía estética en sótanos, y otras lindezas, ya que el espectador lo percibe como una intervención frívola. Lo importante no es que la operación sea para ponerse tetas, oiga, lo importante es que se hace en un sótano para que sea más rentable.

-De unos años a esta parte, se confunden términos a conciencia. Entre otros la rentabilidad que, en un servicio público, no deber ser la máxima. Los servicios públicos tienen la función constitucional de garantizar un mínimo de igualdad, no de ser rentables. Esto no significa que no se pueda optimizar este servicio. Esta frase, tan lógica y simple, es la que ha ignorado el Gobierno de Esperanza Aguirre, que considera que sólo la iniciativa privada es capaz de rentabilizar el servicio, ya que ha de buscar el beneficio económico. Tema delicado mezclar medicina con beneficio económico.

-Otro término confuso es el del copago del que tanto se habla, es decir que cuando utilicemos algunos servicios públicos básicos (Sanidad, Educación) paguemos parte de ese servicio, que financiaría el Estado de otra parte. El término es tramposo, en tanto que ahora mismo esos servicios se pagan con el dinero público, es decir, que ya lo pagamos. La diferencia es que si tengo que pagar 15 por un servicio, y el Director General de una gran empresa tiene que pagar 15, sus 15 no son mis 15.

-Conozco a varios profesionales dedicados al mundo de la salud. Muchos de ellos compaginan su trabajo en el sector público, con el sector privado. Todos, todos, repito, todos, me indican que en cuanto a medios, y en cuanto a profesionales, los mejores con una diferencia brutal, están en el sector público. Consideran que en el privado han de ser 70% profesionales de la medicina, 30% comerciales. Es decir que si el niño de Fulanito de Ayuso-Márquez y Márquez aparece con un corte en una mano, se le prestan exageradas atenciones y se es lisonjero con el cliente/paciente, para que Fulanito de Ayuso-Máquez y Marquez, se vaya contento a pagar la factura. Obviamente, el público general no suele valorar lo que es gratis.

-Son innumerables los casos, por supuesto, en los que las empresas concesionarias de los servicios dejan enormes pufos, que la Administración tiene que acabar pagando (mirad aquí el caso de Alzira). Tampoco es complicado pensar en ese compañero, o jefe incompetente con el que hemos trabajado todos en empresas privadas. Con esos vagos que no son exclusividad de la clase funcionaria, o con el dato de que la vida media de una empresa en España es de dos años, así que la iniciativa privada no parece una alternativa tan optimizadora, si se analiza bien. Para analizar bien hay que pararse a leer, escuchar y pensar, algo a lo que muchos votantes no están dispuestos.

Cuatro notas sobre la red

abril 19, 2011 under General

-Internet ha supuesto un cambio cultural tan asombroso, que no somos capaces de ver más que un porcentaje mínimo de sus posibilidades. En este artículo, por ejemplo, un jurista le da vueltas al concepto cloud computing. La famosa nube donde todo será hecho. Ese lugar que trasciende leyes y países, y esos legisladores que creen que Internet es algo parecido al Word. Muchos años por delante. Mucho interés, mucha filosofía detrás, y unas estructuras muy blanditas en quienes viven en la ficción de que lo controlan. El principal reto está en la privacidad pero el cuestionamiento del concepto de privacidad… ¿Está más cerca de profundas filosofías que de la vida televisada de Belén Esteban, o de las calles de Lavapiés? Y lo más interesante ¿Están esos dos ejemplos tan alejados de la filosofía como creemos?

-Sigo observando la filosofía barata y compartida. La basura digital, el ruido, que se dice. Encontramos artículos en los que se nos cuenta cómo explicarles a nuestros jefes que todo esto del dospuntocero es imprescindible. Mal vamos. Lamentable última frase, digna de tratamiento: “Si después de todo esto, tu jefe sigue resistiéndose a los social media, acéptalo: es un dinosaurio y terminará por extinguirse en el ecosistema de la empresa 2.0″. Lo dicho: patético.

-Marcos de Quinto, el presidente en España de Coca Cola, le mete la hostia a Telefónica vía twitter. Vamos a ver cuántos clientes de la compañía de Alierta (el señor del vídeo del otro día. Sí, ese que estaba borracho en una rueda de prensa, diciendo que le quería cobrar a Google), se dan de baja en solidaridad por la decisión de la compañía. Oleada de críticas en las redes, cero impacto en su clientela. Lainformación se acelera en Internet. Parece que nos vuelve más espectadores. Si cabe.

-Otros le dan una cierta profundidad a la conversación. Lo hace Fran Nixon desde su blog. Lo que me llama la atención en los debates sobre el marketing, es la ausencia de cuestionamientos radicales ante lo que hacemos. CRM, Social CRM, coockies… Pero me encuentro a poca gente que se sienta sucia. Jodidamente sucia: