5 notas como otras cualesquiera

Posted in: General

-Hay un chiste en Facebook que dice: “Se abre el telón, aparece Esperanza Aguirre. Se privatiza el telón“. Es gracioso, pero me gustaría adaptarlo del siguiente modo: “Se abre el telón, aparece Esperanza Aguirre, nos cuenta que los funcionarios son ineficientes y unos jetas, y que las empresas son eficientes y honradas, más eficientes y honradas cuantos más familiares tiene en ellas, y tú, que te la suda todo, dices que vale, y que quien venga detrás que arree. Pues te va a tocar a tí, así que te jodes, y si quieres ahora bajas el telón”.

-Se me ocurre una encuesta ¿Prefiere que la selección española juegue como el culo, a cambio de que la economía estuviera creciendo? Preguntemos a parados y a empleados. A ver.

-Me imagino a Pedrito Piqueras seleccionando la noticia para abrir el informativo. Con menos de mil muertos ni lo contempla. Ayer sacó imágenes de una erupción volcánica en el Pacífico. Dijo que algo así podría estar pasando en El Hierro. Claro, algo así, o parecido, o algo que no tiene nada que ver, o un señor mirando el Twitter en el water, o un albatros sobrevolando a un viejo dormido. Periodismo de calidad.

-Si tienes un volumen de trabajo gigante, y te proponen refutar las leyes de la termodinámica, deja la filosofía para otro día. Si no lo haces tu cliente se dará cuenta, y te dará un toque de atención.

-Hace años, en un seminario en el Alfil, Leo Bassi nos dijo que en sus espectáculos no incluía marcas. Parece simple, pero pasaba de hacer publicidad, y denunciaba a los monologuistas que, con tal de llegar fácil al lugar común, eran irreflexivos y hacían publi gratis. Hoy leo en Twitter #cineconmarcas: hacer nombres de pelis con marcas. Pues ahí anda la élite intelectual.

¿Agresor o embajador?

Posted in: marketing

Veo que las grandes empresas empiezan a tener un contacto con las redes sociales que va siendo creciente. Más por el movimiento de los usuariarios en los entornos a esas empresas, que por estar éstas imbricando -qué culto, ¿eh?- el pensamiento social en sus estrategias.

Uno de los puntos de contacto de las corporaciones con las redes, es el comportamiento de sus trabajadores en las mismas, y no me refiero a que los de Compras se tiren todo el día chateando en vídeo con Facebook, o haciéndose con tractores para mejorar la productividad de su Farmville. De lo que hablo es de lo que dicen o dejan de decir mis trabajadores en las redes sociales sobre mí. Esto es: cómo los curritos multiplican la potencia de sus conversaciones del café, en medios a los que puede acceder mucha gente.

En primer lugar, David Bisbal hay uno. Por suerte. Es decir una cagada monumental tiene una gran repercusión si la figura en cuestión la tiene. La mayoría de nosotros tenemos un círculo de amistades muy aproximado al círculo de influencia de nuestras actividades en redes sociales, por lo que, lo que contemos, no llegará a muchos más que lo que se nos escape una tarde tonta de pacharanes en una fiesta.

En segundo lugar, las empresas ponen el acento en lo comprometido que sería que las críticas llegaran a la gente, y no en que su trabajador les critique. Las denominadas charlas de oficinista, basan sus temáticas, en un 65% en rajar de sus empresas: que si pagan mal, que si los de arriba son inútiles, que si no te valoran, que si menganito está enchufado. Son un clásico que todos hemos vivido, y al que los directivos o responsables no creo que sean ajenos. Pero el problema es que eso trascienda.

Por ello las empresas, que suelen emplear complejos sistemas de ventas, gestionados a golpe de impulsos básicos, comienzan a preguntar por el tipo de instrucciones que deben hacer cumplir a sus empleados en redes sociales. ¿Deben firmar un contrato en el que, si hablan mal de mí, les pueda echar?, ¿Vale con una circular?, ¿Puedo contratar a una jauría de dogos argentinos que sepan monitorizar?

En realidad, creo que se trata de puro sentido común, y de no pensar que lo online es un mundo aparte con formas de actuación muy específicas. Es decir, que si alguien filtra en la red documentos confidenciales, el trabajador suele tener, en su contrato, una advertencia al respecto, igual que si saca ese documento en un domingo de picnic con sus amigos. Y, sobretodo, que la mejor defensa, puede ser un buen ataque.

Si las empresas se preocupan de seducir de puertas para adentro, igual que de puertas para afuera, en lugar de ponerse la venda ante lo que harán con los trabajadores descontentos, es posible que lograran revertir la situación, y que convirtieran a sus trabajadores en embajadores de la empresa, también en el online. Es una cuestión que dispara contra la línea de flotación de departamentos de Recursos Humanos anclados en el control y la gestión, y una oportunidad para la implicación y motivación.

No se me escapa, que nuestra generación es la primera que, al contrario que la de nuestros padres, sabe que no se va a jubilar en la misma empresa en la que comienza a trabajar -por suerte-, y esto provoca una reacción defensiva por parte del trabajador, consistente en desafecto y recelo. Tampoco creo que los trabajadores deban ser fans de una empresa, porque sería estúpido y diría poco de ellos, pero sí que se sientan partícipes de la misma, que vean que la empresa les potencia y escucha. Y ese es el cambio fundamental: ¿Puede una empresa que no escucha a sus trabajadores ponerse a escuchar a sus clientes?

PD: Motivación no equivale a paintball. Por favor.

Cosas de comunicación

Posted in: General

-El joven emprendedor Rupert Murdoch cierra News of the World por un escándalo de nada sobre escuchas a víctimas de terrorismo. Lo típico. La cuestión es que si no es por esa barrabasada, News of the World nos parecía un periódico fenomenal. La otra cuestión es que el día antes de que la moral cayera sobre la basura que publicaban, era el diario de habla inglesa más vendido en el mundo. Así va España.

-Rubalcaba es Rubalcaba. Prepara la candidatura con especialistas de comunicación política supermodernos, que le han dicho que utilice las redes sociales. Puede ser muy buena, porque la gente ama a Alfredo Pérez, y seguro que tiene una calurosa acogida en los Facebook, Twitter, Tuenti, y compañía. Hará como José María Barreda, expresidente de Castilla la Mancha, que resulta ser un tipo muy activo en el socialmedia: su último twitt es de antes de las elecciones autonómicas, y dice así (20 mayo): “Por eso os pido el voto, Necesito vuestra confianza para continuar trabajando en el fututo y garantizar nuestras políticas porque #nodaigual“.

-Los grandes medios han perdido gran parte de su talento a base de años en los que la frase más repetida en los despachos era “tengo a 300 como tú esperando en la calle”. Y no, gilipollas, no. Tienes a 300, pero así te luce el pelo. No es cuestión de que pagaran mejor, es cuestión de que quedaran con los ponen los precios, y los bajaran. Para ser buen profesional de la comunicación tienes que tomar café. Y mucho. Y, a ser posible, fumar.

Veloz

Posted in: marketing

-Vaya por delante que la palabra del título del post es mi favorita de cara a la votación chorra que hace el Instituto Cervantes cada año. Se trata de votar por el vocablo que más te gusta, en una desesperada intención por hacerse los guays, siguiendo la línea comeflores ameliesca, o de anuncio de compresa. La supervivencia del español siempre está fuera de las instituciones. Hoy, en concreto, se encuentra en los arrabales de Harlem, mezclándose con el inglés.

-Ayer funcionó estupendamente el artículo que publicaba El País sobre la burbuja de los community manager. 150 comentarios, 4000 recomendaciones en Facebook, 3216 retweets. Seguro que desde la redacción se llevaron una gran sorpresa, y que no contaban con ello. La cuestión es que se plantea una desconfianza, a las claras, sobre el concepto difuso y extraño del community manager. A muchos empresarios se la han colado con el rollo de las redes sociales. Dicen que no existe una idea clara del CM, como si existiera una definición clara de, por ejemplo, el propio empresario. Dicen que han aprovechado el desconocimiento de las empresas para hacer negocio, como si la mayoría de los productos o servicios no se basaran en el desconocimiento.

-Las nuevas tecnologías han elevado la velocidad. Alierta puede seguir tomando pacharanes, pero ahora se le ve el cartón. Hace lo que quiere, pero queda en evidencia. Con la efervescencia política pasa igual. Crisis internas resueltas en 36 horas, revoluciones de una semana, renuncios antes de los anuncios… temas del momento, celebridades que son anónimas en horas… el sueño de los 15 minutos de gloria augurado por Warhol. La fama democratizada. La vaca de la rentabilidad de la fama fraccionada. La teta sin leche.

-El aumento de la velocidad ha hecho que el criterio pase de algo importante a una cuestión de supervivencia. En una década. Por fuerza, la reflexión se aligera, los argumentos son frágiles y peredeceros. Comemos y vomitamos para poder volver a comer, incapaces de digerir. Cada vez tenemos más posibilidades de contar cosas, pero menos tiempo de hacerlo, porque el mundo nos es contado por alguien que siempre tiene más tiempo.

-Todo es en este momento lo más importante del mundo. Sólo en este momento. Datos históricos rebasados una y otra vez, hemerotecas ingobernables en las que el contenido basura, ha dado un golpe de estado con el que pretende liderar la dictadura del aturdimiento. Y nosotros hemos de evangelizar a las empresas porque se están quedando fuera de esto. Tenemos que humanizarlas. Acercarlas al aturdimiento. Dirigir su camino hacia donde cojones quiera que vayamos.

Cinco notas de viernes

Posted in: General

-Telefónica eleva el órdago en casi dos mil despidos más de los que prometía el globo sonda que lanzó hace un mes. De esa manera cumplir con la cifra dada en ese globo sonda, será un éxito para los sindicatos que, por cierto, se frotan las manos ante lo que les puede caer.

-Los pseudorepresentantes de los trabajadores están a punto de llegar a un acuerdo con la patronal a toda velocidad. Los implicados en la negociación alucinan con los tiempos en los que se han desbloqueado las negociaciones. Los resultados electorales apremian, ya que de aquí a un año, cuando en PP nos saque de la crisis, huele a flexibilidad. Traducido, significa no renovar los convenios colectivos y abaratar el despido.

-Sarkozy iba pedo. Ayer, en la rueda de prensa del G8. Otra vez. Se presenta pedo ante la prensa que, zalamera o miope, ni lo señaló ayer. Igual impactados por la presencia de Zuckerberg en la cumbre. Lo de la presencia del creador de Facebook en tal evento, es una muestra del aturdimiento político. La velocidad de la realidad supera a la clase dirigente.

-Que el 15m era un circo se sabía desde que disparan, y luego apuntan: protestan, y luego proponen. Se sabía desde que lo que pedían es un poco imposible. Se sabía desde que la izquierda valora positivamente la huida de unas formas a las que considera “vendidas”. Me pregunto qué habría sucedido si en Sol se hubieran plantado tres mil señores con traje y corbata, con un departamento de comunicación ágil, y una dirección inteligente.

-Lo de los indignados ha sido una cuestión de egos y confusión. Un deseo de vivir en tiempos en los que las protestas en la calle lograban cosas. Un revival sesentayochista. Tienen delito los jóvenes, formados pero liados, pero tienen mucho más delito los Enrique Dans (asqueroso apoyo por cambiar el estatus que le permita alcanzar mayor poder), o intelectuales talludos como Enrique Meneses, José Luis Sampedro, o Eduard Punset, que saben lo que pasaría con el movimiento. Trivialización, neutralización de buenas ideas, mal dispuestas sobre el tablero. El peace and love en la postmodernidad, es un mosquito en un parabrisas.

-Igual convenía reflexionar un poco sobre la influencia de la red en la velocidad a la que se cuentan los relatos. Me explico: en una semana un movimiento ultrarevolucionario del copón (spanish revolution, portadas en diarios internacionales) ha quedado reducido a la discusión casposa entre desalojar, o no, para que los comerciantes de la zona recuperen su negociado. En 48 horas Carme Chacón crea un cisma absoluto en su partido. La opinión, la multiplicación de los mensajes la propagación de los influyentes, hace que en dos días el tema se plantea, se debate, se juzga, y la Ministra de Defensa salga llorando a anunciar la renuncia a algo a lo que nunca había anunciado que aspiraba. Cada vez el salto sobre la reflexión es más olímpico. Miedo.